Guatemala hacia el manejo de los productos reciclados

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Historia de éxito: MARNCiudad de Guatemala, Guatemala. Graduada como ingeniera industrial por la Universidad de San Carlos, Jennifer Waleska Zamora Arenales es asesora de la Unidad para el Manejo Ambiental de Productos Químicos y Desechos Peligrosos, del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de (MARN).

Durante los últimos cuatro años, Zamora se ha especializado en el tema de los Contaminantes Orgánicos Permanentes (COP) y como parte de esta especialización fue comisionada por el Ministerio para acompañar a una delegación del gobierno que viajó a España con el fin de conocer la experiencia del país europeo y los avances en cuanto a manejo de contaminantes.

El encuentro se realizó en marzo de 2014 y se desarrolló en el marco del Acuerdo de Asociación (Ada-Integración), el cual forma parte de la cooperación bilateral entre la Unión Europea y Guatemala.

La agenda: COP

Los COP son compuestos tóxicos creados artificialmente por el hombre y capaces de permanecer por largo tiempo en el ambiente si no se toman medidas adecuadas para su reducción y eventual eliminación.

Entre los productos que pueden generar este tipo de contaminantes se encuentran algunos pesticidas e insecticidas creados a partir de la combinación del cloro y los derivados del petróleo, así como la quema e incineración de basura. Zamora se especializa en estos que son conocidos como dioxinas y furanos.

Los COP se liberan al ambiente, y es allí en donde se fijan a los tejidos grasos en el caso de los animales y los humanos o a las plantas y vegetales. Estos pueden provocar cáncer, defectos de nacimiento, mayor susceptibilidad a las enfermedades y daños a los sistemas nerviosos central y periférico, entre otros.

Principio de cautela

Guatemala, en el marco del Convenio de Estocolmo sobre contaminantes, ha iniciado una serie de medidas que busca mitigar la existencia de estas sustancias y para esto se ha apoyado en los países europeos que tienen experiencia en esa área.

El acuerdo se firmó en 2001 en Estocolmo, Suecia y cobró vigencia en 2004 en los 151 Estados signatarios, a excepción de una docena de naciones como Estados Unidos, Italia e Israel. El convenio se basa en el principio de cautela por lo que busca garantizar que se elimine los COP de forma segura, y que se reduzca la producción y uso de los mismos.

Durante la visita, Zamora fue la encargada de exponer los antecedentes sobre la observancia del Convenio de Estocolmo y del Plan Nacional de Implementación, que es una hoja de ruta que Guatemala se ha trazado basado en el acuerdo.

Con los avances que ya se presentan en el país -tales como la legislación aprobada hasta ahora-, y los inventarios preliminares de plaguicidas, los intercambios realizados con los países de la Unión Europea contribuyen a fortalecer las actividades del MARN, manifiesta Zamora.

Cooperación con España

Historia de éxito: MARN “Toda la información recopilada sobre el avance que ellos han logrado nos ayuda ahora a actualizarnos. Estas experiencias de cooperación con nuestros homólogos del Ministerio de Ambiente en España, nos sirven ahora de base para ponerlas en práctica en Guatemala, en donde tenemos dificultades similares”, señala.

La ingeniera subraya que gracias a los conocimientos adquiridos en este intercambio, surgió la necesidad de crear bases de datos referentes a los COP para generar información estadística de utilidad para planear los procesos establecidos en el Convenio de Estocolmo como el manejo seguro y adecuado de los desechos existentes con COP. Este, manifiesta Zamora, deberá integrar en un futuro a otras entidades del Estado como el Instituto Nacional de Estadística.

Durante la visita realizada en la segunda semana de marzo de 2014, los guatemaltecos también conocieron la experiencia del manejo de desechos en el Parque Tecnológico Valdemingómez el cual maneja en Madrid, España, la totalidad de residuos urbanos tratables, en donde se recicla la mayoría de desechos y los orgánicos son utilizados para la generación de energía a base de gas metano.

Modelo para Guatemala

“En Guatemala uno de los mayores contaminantes por dioxinas se da por la quema de desechos que es una práctica muy utilizada. Nos mostraron la importancia de la clasificación de la basura y su recolección para tener un mayor aprovechamiento para reciclaje”, señala Zamora.

“A la planta llegan todos los desechos que no se pudieron aprovechar. Ese vertedero debe ser un modelo para Guatemala”, señala.

Para Zamora, la importancia de esta experiencia para Guatemala radica en que los desechos son uno de los mayores generadores de COP, los cuales se forman a partir de la quema.

La cooperación recibida por medio del Proyecto AdA-Integración ha servido a Guatemala para acelerar sus procesos de enseñanza, monitoreo y puesta en marcha de las exigencias del Convenio que buscan restringir, crear y usar productos que generan COP, así como reducirlos y eliminarlos en un plazo más corto, manifiesta Zamora.

“Con esto nosotros tenemos una visión más amplia y realista del manejo de los desechos, de los COP y de la gestión de productos con COP que se realiza en Europa”, concluye.

La experiencia de Zamora en cuanto al manejo de COP luego del intercambio en España ha crecido, ahora se prepara, en el marco de AdA-Integración, para participar en una convención, su primera, sobre Dioxinas Específicas. Esta se desarrollará en Madrid a finales de año y reunirá a expertos internacionales. La invitación surge, precisamente, por su participación en este intercambio realizado en España y el Proyecto AdA-Integración también le apoyará en esta nueva fase de aprendizaje.