El oro verde guatemalteco retoma su valor

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Cardamomo, el oro verde.

San Pedro Carchá, Alta Verapaz. El oro verde, como se conoce al cardamomo, comienza a resurgir en las montañas de las Verapaces, luego de que las plantaciones fueran afectadas por la plaga Thrips (insecto pequeño), la cual provocó que buena parte de los 350 mil productores abandonara los cultivos o los sustituyera por otros, como el maíz.

En esta etapa juega un papel fundamental el apoyo que la Unión Europea brinda a través del Proyecto AdA-Integración junto al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) que han capacitado en monitoreo, métodos de colecta y de control en manejo integrado de plagas, a extensionistas y epidemiólogos de esta dependencia. También a técnicos de la Federación de Cooperativas de las Verapaces (Fedecovera), la Asociación de Cardamomeros de Guatemala (Cardegua) y la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport).

El objetivo trazado ha sido replicar la información sobre el manejo integrado del cultivo para contribuir en el control del Thrips a los agricultores, para minimizar daños en el cardamomo y buscar que este producto se mantenga como el cuarto mayor generador de divisas para el país o que mejore su estatus.

Guatemala es el principal exportador mundial del cardamomo, producto que se ubica en el cuarto lugar en ingresos de divisas del país, después del café, azúcar y banano. Por lo que, necesita evitar el avance de la plaga Thrips para no perjudicar a los productores que dependen de su cultivo. Por ello personeros del MAGA capacitan en plantaciones experimentales sobre Buenas Prácticas Agrícolas en el manejo del cultivo.

Aunque en Alta Verapaz y Baja Verapaz está concentrada el 70 % de la producción, el cultivo también está presente en Huehuetenango, Quiché e Izabal. Casi toda la producción (29 mil toneladas métricas, datos de 2011 a 2012) es exportada y por tanto, debe regirse a normas internacionales.

Se combate la plaga de Thrips

Desde hace dos años, se ha incrementado la presencia de Thrips en las plantaciones de cardamomo, lo que provocó que los ingresos de los productores afectados disminuyeran hasta en un 50 por ciento. Pero, luego de las capacitaciones realizadas en parcelas demostrativas de diversas comunidades se ha logrado disminuir los daños de la plaga de un 80 a un 8 por ciento en las plantas tratadas. La meta es expandirse al resto de productores.

A Darío Rodolfo Cú Yat, de la comunidad Chinapetén, la plaga Thrips le hizo perder de 30 a 40 tareas de cultivo (una manzana es equivalente a 16 tareas y una hectárea, a 23). Al buscar asesoría en el MAGA el Ingeniero Ramón Vásquez lo capacitó sobre los procedimientos que debía realizar para rescatar su plantación.

“Con limpiar el área y fumigarlas plantas previo a la floración es suficiente y se ven los resultados positivos”, aseguró CúYat, acerca de su plantación. A un costado de esa parcela, se observa otra, con hojas de color café. “Ese terreno es de otro dueño que no quiso rescatar sus plantas y perdió su producción”, aclaró. “Algunos compañeros siembran ahora milpa”, agregó.

Carchá, el principal productor

El municipio de Carchá es el principal productor de Alta Verapaz y en Chinpetén, como en la mayoría de comunidades, los pobladores desde niños se identifican con el cardamomo y están familiarizados con el proceso que va del cultivo a la venta hacia un intermediario. Ellos desconocen el uso que los compradores dan a la semilla, la cual llegó al departamento hace 100 años gracias al alemán Oscar Majus Kloeffer, quien trabajó en la finca Chinasayub y lo utilizaba para aromatizar medicinas.

Toda la comunidad se mantiene del cardamomo y el café, por eso es importante controlar la plaga y lo estamos logrando”, aseguró Cú. Andrés Tiul, de la comunidad Sequib,por su parte explicó que “una planta que no fue tratada y tiene el mal del Thrips, un racimo da cinco granos sanos y cuesta limpiar cada rama que contiene los frutos. Un racimo sano puede producir de 20 a 30 granos”.

“Además es mínima la ganancia al producto o en ocasiones no se le gana nada. Si está malo, nos pagan Q 0.50 o Q 1.00 la libra, lo que no nos alcanza para recuperar lo invertido. Mientras que sin la plaga nos pagan Q 2.00 a Q3.00 por libra, dependiendo del precio en el mercado”, agregó Tiul. “Con las capacitaciones recibidas hemos visto que sí se puede atacar la plaga”.

Ramón Vásquez, epidemiólogo fitosanitario para Alta Verapaz del MAGA, explicó parte del proceso que implica que el cardamomo esté en buenas condiciones. “Es importante limpiar la maleza así como retirar hojas secas y tallos podridos porque son nido para la plaga. La sombra debe ser del 50 por ciento y luego aplicar algún producto fitosanitario como Dimetoato o el extracto de Nim (para producto orgánico) en la etapa de prefloración, de marzo a abril”, indicó el profesional.

Queremos divulgar el tratamiento y los resultados para que todos los productores pequeños puedan tener acceso a estos procedimientos e implementarlo en la totalidad de las parcelas”, indicó el personero del MAGA. De esta manera pueden replicarse historias de productores como Domingo Tiul, quien desde hace 10 años siembra cardamomo, y que, gracias a la limpieza y mantenimiento aprendido en las capacitaciones ha logrado que se mejore el precio de su producto.

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