El tesoro escondido de Conguaco, Jutiapa

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El movimiento cooperativista tiene una larga historia y es parte del presente de los países de América Latina, teniendo su origen en Rochdale Inglaterra en 1844.

En el caso de Guatemala el Cooperativismo ha tenido un gran crecimiento desde su inicio en 1903, gracias a una reforma legislativa que permitió la creación de asociaciones. Según datos no oficiales cuenta con más de 1,3 millones de afiliados, genera 700.000 empleos y más de 3.400 millones de dólares en ingresos anuales, lo que representa el 7,3 por ciento del Producto Interno Bruto de Guatemala.

En 1978 Guatemala promulga una ley específica en la materia, La Ley General de Cooperativas Decreto 82-78 del Congreso de la República, que en su artículo 5 estipula que “Las cooperativas podrán desarrollar cualquier actividad lícita comprendida en los sectores de la producción, el consumo y los servicios, compatibles con los principios y el espíritu cooperativista. Serán cooperativas especializadas las que ocupen de una sola actividad económica, social o cultura, tales como agrícolas pecuarias, artesanales de comercialización, de consumo, de ahorro y crédito, de trasportes, de vivienda, de seguros, de educación. Serán cooperativas integrales o de servicios varios, las que se ocupen de varias de las actividades económicas, sociales o culturales, con el objeto de satisfacer necesidades conexas y complementarias de los asociales.”

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Este movimiento es fundamental para el desarrollo económico del país y debe aprovechar las oportunidades brindadas por el Acuerdo de Asociación y el Proceso de Integración Regional Centroamericana. Es en este punto en donde se enmarca la intervención del Proyecto AdA-Integración siendo uno de sus objetivos específicos, fortalecer la capacidad de la sociedad civil guatemalteca, así como la participación, los conocimientos y la sensibilización sobre los temas de integración regional y del Acuerdo de Asociación UE-CA y uno de sus resultados contar con una sociedad civil guatemalteca más informada e involucrada en el diálogo sobre el proceso de integración regional y el Acuerdo de Asociación UE-CA. Siendo el beneficiario directo, el Capítulo Guatemala del CC-SICA (Comité Consultivo del Sistema de Integración Centroamericana) a través de su Secretaría Ejecutiva. El movimiento cooperativista es parte del Directorio del Capítulo Nacional del CC-SICA con un rol sumamente participativo y ha sido parte de varias capacitaciones del Proyecto AdA-Integración, en las que se ha divulgado el contenido del Acuerdo de Asociación suscrito entre Centroamérica y la Unión Europea y el Proceso de Integración Centroamericana.

El Acuerdo de Asociación busca profundizar el proceso de integración regional centroamericana y ambos procesos tienen entre otros como objetivo el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Esto se resalta en los artículos 18 y 24 del Acuerdo de Asociación y en varios instrumentos a nivel regional.

La cooperativa es un instrumento esencial para fomentar el desarrollo sostenible ya que los valores y principios que la rigen responden a las cuestiones apremiantes del desarrollo económico, la protección del medio ambiente y la justicia social en un mundo globalizado.

Las cooperativas desempeñan un papel fundamental en la asistencia sanitaria y social, en el acceso a los servicios financieros, así como en el suministro de agua y energía en las zonas rurales del país, adicionalmente contribuyen a la generación de relaciones comerciales y cadenas de valor más inclusivas y equitativas a través del ejercicio de formas alternativas de comercio.

Como ejemplo de mecanismo innovadores para el financiamiento y la reducción de la pobreza, se encuentran las cooperativas de ahorro y crédito que facilitan el acceso de sus miembros al capital económico y las cooperativas agrícolas que ayudan a los agricultores a acceder a los medios de producción necesarios para cultivar la tierra y criar el ganado y los apoya en la cadena de fabricación y comercialización de sus productos.

En Guatemala las cooperativas apoyan al desarrollo económico, según estadísticas del Instituto Nacional de Cooperativas (Inacop), hasta el 31 de diciembre de 2012 estaban inscritas 1.855, pero de esas solo 889 permanecen activas. De éstas, 358 son agrícolas, 261 de ahorro y crédito, 60 de producción, 58 de consumo, 44 de vivienda, 27 de transporte, 28 de servicios especiales, 10 de pesca y 43 de comercialización.

Una de estas cooperativas guatemaltecas es la Cooperativa Integral Agrícola El Mirador de Oriente, Responsabilidad Limitada, que agremia a agricultores de la región de Conguaco, Jutiapa que tuvieron la oportunidad de recibir capacitación del Proyecto AdA-Integración y ha recibido cooperación de la Unión Europea.

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En poco tiempo han logrado gestionar la agro industrialización y comercialización de gran parte del café que se cultiva en el área geográfica donde se ubican las pequeñas fincas de los asociados, un tesoro que están aprendiendo a administrar. Gracias a las capacitaciones que les ha dado el Proyecto Ada-Integración buscan alternativas más efectivas para poder contar con apoyo para cumplir sus próximas metas. En un futuro, por qué no, sueñan con mejorar sus condiciones de infraestructura productiva para agregar valor a la producción agrícola en su propia localidad; para generar más oportunidades de empleo, conservar la calidad de su producción para que en el largo plazo puedan exportar hacia países de la Unión Europea, con una calidad estable, a través de la integración cooperativa que permiten las leyes vigentes en el país.

Francisco Recinos es uno de los 49 socios fundadores de la cooperativa que nació en 2013 con la necesidad de unir fuerzas para combatir la plaga de la roya; una enfermedad ocasionada por un hongo que afecta las hojas y cuando el ataque es severo puede también infectar los semilleros y almácigos, provocando una intensa pérdida en la producción.

“Al principio no se comprendía la magnitud del problema; conforme fuimos viendo las pérdidas y la forma en la que afectaba los cafetales decidimos unirnos para combatirla” dice Recinos.

Bajo esa motivación emprendieron una sociedad de personas con responsabilidad limitada y se organizaron para iniciar acciones para beneficio común. En la actualidad son 63 los asociados.

“Comenzamos con un vínculo con Anacafé quien nos hizo un estudio del suelo y nos dijeron que nuestra tierra tenía un PH muy ácido y que debíamos aplicar una enmienda” comenta.

“A partir de ese momento nos dimos cuenta de una necesidad de gestión latente y se elaboró un proyecto para negociar la compra de insumos y la comercialización y la búsqueda de apoyo para la agro industrialización de nuestro café” agrega Recinos.

Con esa motivación lograron obtener el apoyo de organizaciones como la Federación de Cooperativas Agrícolas de Productores de Café de Guatemala, Responsabilidad Limitada – FEDECOCAGUA, R.L.- quienes ofrecieron apoyarles en comercializar su cosecha, incursionando en la integración cooperativa que permite la Ley General de Cooperativas en el país, Decreto 82-78 y la participación en la cadena productiva para aprovechar la capacidad instalada que se necesita para semi-industrializar el café y exportar la materia prima de primera calidad a los países industrializados del Norte, principalmente la Unión Europea a través del canal de exportación estructurado a nivel de la integración que coordina la Federación. También obtuvieron un vínculo con la Cooperativa Agrícola San Juan Bautista, R. L., con sede en Moyuta, Jutiapa, afiliada al modelo de integración de FEDECOCAGUA, R.L. para maquilar su café maduro producido en las pequeñas fincas de los asociados de la Cooperativa Mirador de Oriente, R.L.

Aunque su potencial de gestión era efectivo no era el mejor. Y Recinos lo reconoce, “El 21 y 22 de noviembre de 2014 tuve la oportunidad de recibir la capacitación en elaboración y ejecución de proyectos para la sociedad civil que dio el Proyecto Ada Integración, esta oportunidad nos hizo autoevaluarnos y darnos cuenta de las cosas que estábamos haciendo mal en la forma de gestionar nuestros fondos”.

Luego de la capacitación Recinos obtuvo un panorama más amplio de la manera en la que pueden dar a conocer lo que hacen.

“La oportunidad que nos dio el proyecto Ada Integración nos ayudó a fortalecer nuestra misión que es impulsar capacitaciones dirigidas a familias que viven de la agricultura para que mejoren sus ventas. Ahora sabemos que hay un campo amplio de oportunidades para nosotros y la forma mejor en la que nos podemos dar a conocer” dice Recinos.
Actualmente la cooperativa ha logrado combatir la roya, vender su última cosecha a través de la integración cooperativa de cafetaleros del país, agro industrializar su materia prima, gestionar productos más baratos para los caficultores, aprovechando pequeñas economías de escala y crecer en número de agremiados con 14 nuevos socios en su primer año.

En 345 días han logrado mucho, van por más. Recinos se siente entusiasmado, sus metas más próximas son fortalecer la participación de sus líderes y dirigentes y aprovechar los beneficios de la integración en la cadena productiva y contar con una sede. Conguaco es un municipio del departamento de Jutiapa que por su ubicación geográfica es llamado El Mirador de Oriente, de ahí el nombre de la cooperativa. Su fortaleza agrícola está en el maíz y el frijol sin embargo ven en el café con enfoque agroforestal, un tesoro que están tratando de conquistar, no obstante los efectos de las variaciones de los fenómenos naturales, derivados del cambio climático.

En la capacitación recibida se dieron a conocer los requisitos que pide la Unión Europea para la exportación de productos. Recinos comprende la importancia de participar en los eventos y de conocer, aprender la importancia de la integración a nivel de la región geográfica del Oriente del país, a nivel de la República de Guatemala, así como el bloque centroamericano que participa en el Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea.
El Proyecto AdA-Integración ha logrado con sus capacitaciones promover la preparación de esta Cooperativa para exportar a la Unión Europea y al mercado centroamericano preparando una hoja de ruta adecuada y enfocando sus fuerzas al cumplimiento de requisitos y la mejora de la calidad de sus productos.